Crisis económica y Psicología

Quizás no sea compartido este binomio por algunas personas: Economia y Psicología, o lo que es lo mismo bienestar económico y bienestar emocional.

Sin embargo, a poco que se piense un poco nos damos cuenta de la enorme relación, bidireccional, entre ambos planos, algo lógico por otra parte, puesto que la economía va vinculada a personas, y éstas, más allá de estrategias financieras, planes contables y auditorías, son seres emocionales.

 Existen diversos estudios que demuestran una clara relación causal entre la situación de crisis económica vivida por muchas personas en todo el mundo, y el incremento de psicopatologías, especialmente estrés y depresión, sin contar con los problemas psicosomáticos que se están dando con una incidencia inusitada.

Además de esto a nivel individual, el ambiente de inestabilidad influye muchísimo en el equilibrio de las parejas, las cuales no frecuentan más los juzgados para divorciarse por falta, precisamente, de lo que en parte fisura su relación: Dinero.

Todo esto es tan real, que incluso el Servicio de Empleo de Gran Bretaña ha incluido el asesoramiento psicológico entre los desempleados que acuden a sus oficinas. Evidentemente los psicólogos no van a buscarles trabajo, ni les van a pagar parte de su subsidio, pero sí pueden hacer esto:

Enseñar cómo afrontar entrevistas de trabajo; Generar incremento de la auto-estima y auto-confianza; Aportar recursos para manejar situaciones familiares, sin que éstas supongan fracturas finales; Analizar realidades individuales para diseñar planes personales de búsquedas activas de empleo; Provocar mayor énfasis en la proactividad; Compartir técnicas de reducción del estrés y Fomentar el conformismo activo.

Alguien pensará que esto no da dinero. Directamente no, igual que tampoco genera ingresos directos estudiar, pero nos prepara, nos dispone y nos capacita para encontrar el mejor empleo posible. La misma comparativa podría aplicarse a este asunto.

Desde aquí, partiendo de la comprensión, la empatía y la sensibilidad hacia todas las personas y familias que están pasando por una fase de sus vidas muy dura, me gustaría mandarles un deseo:

 

 ¡No perder la ilusión, aunque a veces cueste. Será las ganas de todos unidos las que nos sacarán de este lío!

  

Manuel Salgado Fernández (Vuestro Psicólogo)